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Cerebro, Emociones y Nutrición





El cerebro, las emociones y la alimentación son una relación dinámica, es decir la alimentación afecta las emociones y las emociones surgen por los alimentos que consumimos. Al mismo tiempo, el cerebro se encarga de generar las hormonas que impactan nuestro carácter y estado de ánimo.


Lograr un equilibrio depende de la construcción de hábitos positivos y el consumo correcto en cuanto a cantidad y calidad de los nutrientes requeridos por nuestro cuerpo. Dicho equilibrio, resulta ser indispensable para fortalecer el cerebro y lograr aumentar la inteligencia cognitiva y emocional.


Las carencias de ciertos nutrientes puede provocarnos depresión, ansiedad y baja autoestima. Los estados de ánimo negativos nos envuelven en una telaraña y resulta complicado regresar a un estado de bienestar. Ciertamente, la felicidad se construye con acciones y depende de nuestra capacidad para asimilar positivamente el entorno en el que vivimos. Sin embargo, ayudar a nuestro cerebro a romper los circuitos de recompensa negativos y a generar las hormonas requeridas para poder afrontar mejor las contrariedades de la vida, es una herramienta que no podemos desperdiciar.